Habitualmente,
en la formación docente como así también en las capacitaciones, hay un
tema constante que se repite y que tiene que ver con las teorías del
aprendizaje y los modelos que se usan en el aula. Concretamente, con el
modo en que se construye conocimiento: conductismo, cognitivismo,
constructivismo, aprendizaje social, culturalismo o teorías del
desarrollo próximo, todas ellas tratan de dilucidar cómo es que nuestros
alumnos aprenden. De alguna manera, todas esas teorías están dominadas
por un modelo de sociedad, de cultura y de familia entre otros muchos
paradigmas que se han transformado vertiginosamente en los últimos años
del siglo xx y el comienzo del xxi.
La
escuela se nutre de estas teorías y desarrolla, con ellas, sus
estrategias, sus didácticas y sus curriculums; desde ellas también se
vincula con la comunidad, a veces desde el lugar de la añoranza y otras
tratando de aggiornarse, pero muchas veces perdida.
Evidentemente,
las maneras en que se accede a la información, las formas en que la
sociedad se vincula por fuera de la escuela, cambia vertiginosamente.
El flujo de información y las redes son cada vez más amplias y complejas
y la escuela parece quedarse fuera. Sin embargo, lentamente intenta
inmiscuirse, volver a tomar protagonismo incluyendo en las aulas las
nuevas tecnologías.
se tocan varios temas , entre ellos el rol de la escuela, de los
docentes , pero también de un todo que acompañe el ingreso de las
tecnologías en la escuela; así como los conceptos de aprendizaje
invisible, aprendizaje ubicuo y ese contexto que necesita la tecnología
para poder transformar verdaderamente el campo educativo. Cobo Romani
nos habla también de un conocimiento construido colectivamente, de una
inteligencia colectiva, concepto interesante para pensar desde la idea
de partnership
o asociación de la que habla Burbules en su entrevista para el módulo
de capacitación de Conectar Igualdad. Al hablar de asociaciones
¿pensamos solo en las familias? ¿o deberíamos pensar en las
posibilidades de conectarnos, asociarnos con las organizaciones
sociales, con otras escuelas, instituciones científicas, artísticas,
etc.?. En el mundo, la construcción de conocimiento, los
descubrimientos, se producen a una velocidad inusitada y no aislados en
un laboratorio; sino producto de trabajos colectivos. Pensando en las
teorías que citábamos al comienzo de este artículo ¿acaso no deberíamos
repensar las teorías del aprendizaje en estos nuevos contextos de
aprendizaje colaborativo? Ya Vigotzky nos hablaba de la importancia del
aprendizaje social ¿no es esta acaso una muestra tangible, aunque
parezca invisible, de este tipo de construcción de conocimiento?
Guttemberg,
con su invento, arrebató el poder del saber a la Iglesia y con ello
contribuyó al cambio de una visión teocéntrica a una antropocéntrica;
las nuevas tecnologías, dan una vuelta a la cosmovisión antropocéntrica
al proyectarlas desde el sujeto individual al sujeto social. Es una
época de transición y podemos contribuir a su desarrollo (que ocurrirá,
independientemente de lo que hagamos) o lamentarnos al costado del
camino.
Para quienes deseen contribuir a la transición en el día a día de sus prácticas pedagógicas, les dejamos también esta conferencia a Mariana Maggio, en la que profundiza la mirada sobre el lugar de la tecnología en la educación:
http://www.youtube.com/watch?v=P6oRiDZtNMg&feature=player_embedded
Para quienes deseen contribuir a la transición en el día a día de sus prácticas pedagógicas, les dejamos también esta conferencia a Mariana Maggio, en la que profundiza la mirada sobre el lugar de la tecnología en la educación:
http://www.youtube.com/watch?v=P6oRiDZtNMg&feature=player_embedded
Walter Lannutti- Noelia Lynch
No puedo evitar pensar en "El nombre de la rosa" y entonces se me ocurren opciones como docente: o Jorge de Burgos o William de Baskervile (opto por el segundo, porque prefiero educar para la vida en democracia con herramientas que socializan el conocimiento en lugar de andar envenenando teclados...
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